Se despliega a mano
El Boquerón entra en una furgoneta y lo botan dos personas en cualquier rampa.
Vigilancia, ciencia y mantenimiento de infraestructuras, sin tripulación y sin parar.
El Boquerón entra en una furgoneta y lo botan dos personas en cualquier rampa.
Cabe en un contenedor o en un avión comercial, sin permisos especiales.
Sin especialistas ni semanas de curso: lo manejas desde el navegador.
Lo bastante barato para tener muchos, con repuestos en una semana.